Las historias que se viven en los territorios palestinos, lindando con la tensión de un ejército (el israelí) en permanente estado de tensión, suelen estar construidas en clave política, como si las vidas de sus protagonistas siempre estuvieran marcadas por la represión y las ansias de libertad. En Asuntos de familia todo sucede de otro modo. Para empezar el tono es suave, muy amable, una comedia casi intrascendente, que oculta experiencias universales.

Una pareja de ancianos palestinos vive en Nazaret. Su vida es rutinaria: ella está atada permanentemente a la cocina, los culebrones y la confección de jerseys. Él vive aferrado a su ordenador, desde el que se relaciona con el mundo. Tienen tres hijos: dos varones (uno vive en Suecia, el otro en Ramallah, al otro lado de la frontera) y una hija a punto de dar a luz, casada con un buen hombre, mecánico, que nunca ha visto el mar. Cada uno de ellos vive una existencia sin sobresaltos. Suceden pocas cosas en los minutos (poco más de hora y cuarto) que dura la película. Hay incluso brotes de comedia, un humor a ratos surrealista, y algún intento de tensión en un control del ejército israelí que pudiendo acabar como suelen otras películas, no acaba de manera convencional, sino bailando un tango en una sala de interrogatorios.

Y sucede que los asuntos de familia referidos en el título pueden suceder en cualquier otro lugar. No están condicionados por el contexto (como sí sucedía, ¡y de qué manera! en Alma mater, otra película del mismo lugar del mundo, pero ésta sí llena de tensión, violencia y miedo). Porque en muchos lugares hay parejas rutinarias, jóvenes que huyen del compromiso, casi madres a punto de serlo, abuelas enfermas, o hijos lejanos viviendo otra vida, apenas conectados con sus raíces.

Es todo tan sencillo que pudiera parecer una historia casi irreal. Pero la interpretación de quienes encarnan a los personajes nos recuerda que son situaciones que suceden todos los días en cualquier lugar.

Antonio Venceslá Toro, cmf

Leave a Reply

You must be logged in to post a comment.