CRÓNICA DEL “II ENCUENTRO BÉTICA-NORTE SSCC”


Sscc De Bética Vocal Comunicación

La presentación del encuentro ha corrido a cargo de Laura y Bernardeta que nos han introducido en el lema, el cartel y el motivo de esta reunión.
“Testigos de la fe” es el lema elegido para este encuentro por dos motivos: el año de la fe recientemente celebrado y por el testimonio y canonización de los mártires beatificados. Trataremos de profundizar en cómo damos testimonio de nuestra fe desde nuestro carisma claretiano y cómo transmitimos la esperanza en un mundo tan necesitado de ella, esperando que sea un tiempo de encuentro personal y de compartir.
El cartel que preside el encuentro muestra el logo con las letras SC de colores. Están formadas por personas, familias… que se mueven en el mundo. El color rojo de la cruz, alude al testimonio que, mediante el martirio, dieron los misioneros claretianos beatificados y de ella salen corazones como humo de incienso, de distintos colores también, según los matices del amor que transmite cada uno de nosotros.
Tras una breve oración, se ha presentado cada región y las comunidades que la integran, poniéndonos al día de cómo marcha cada una, además Tino, el secretario general nos ha hablado de cómo está ahora mismo el movimiento y nos ha planteado el interrogante de cuál está siendo nuestra actitud como cristianos en el momento actual de nuestra sociedad y de la Iglesia.
Como grata novedad, esta vez nos acompañan también tres miembros de la comunidad en discernimiento de Buckden, Inglaterra, con idea de conocer a miembros del movimiento, personalmente y no sólo por fotos. Tomarle el pulso y conocer los proyectos y actividades de las distintas comunidades de SS.CC. de España.
Ha sido muy rico el tiempo que hemos compartido en pequeños grupos, conociéndonos un poco más las dos regiones, poniéndonos cara unos a otros y viendo la diversidad de campos en las que actuamos como cristianos y con el tinte de la espiritualidad de Claret. Es de los momentos que más se disfrutan, porque sirven de ánimo y de estímulo para que cada uno tome conciencia, a través del testimonio de los otros, el valor que tiene su presencia y su ser cristiano, muchas veces silenciosa, en la sociedad en la que nos movemos. Cómo a través de esos pequeños granos de arena que son nuestras aportaciones, entre todos hacemos una montaña. Por otro lado, los seglares mayores ven el fruto de su testimonio en la continuidad que suponen las comunidades de gente más joven.
Para concluir esta tarde lo hemos recogido todo en la Eucaristía que hemos compartido, y en la que se nos invitaba también a preguntarnos por la voluntad de Dios para nuestro camino.
Después de la cena, algunos han aprovechado para seguir charlando y ponerse al día y otros, cansados del viaje y de un día con mucho contenido, hemos optado por el descanso. Ya hay que ir dando gracias a Dios por todo lo compartido en estas horas que llevamos de encuentro. Mañana del Sábado, 2 de Noviembre-2013:
Hoy hemos comenzado el día con el alimento corporal y a continuación el espiritual con la oración de la mañana preparada por la comunidad Shalom, de Málaga.  Este momento de encuentro con el Señor, nos ayuda a centrarnos en el tema : el Seglar Claretiano está llamado a la evangelización de nuestra sociedad, a ser sal y luz de un mundo que atraviesa una crisis profunda y de la que tiene que salir renovado.
Posteriormente nos han mandado mensajes deseando que este Encuentro sea fructífero y hemos conocido personalmente a Paul Smith, Asesor del Consejo General del Movimiento.
La parte central de la mañana la ocupó la ponencia a cargo de Pedro Gómez Serrano que nos planteó cómo ser testigos de la fe con la que está cayendo.
De forma concisa, en su charla nos dijo lo siguiente:
Los contextos y los climas marcan el modo de contar la fe y actualmente se ha pasado en el cristianismo de lo evidente y generalizado, donde era muy fácil hablar de la fe, ya que se compartía un lenguaje y unos hábitos, a lo extraño y minoritario y ahora tenemos nosotros que justificarnos ante los demás y explicar porqué somos cristianos.
Para poder evangelizar tenemos que redescubrir la situación y la vida de los primeros cristianos, que también eran algo extraño en su sociedad. Hay que volver al arrojo, a la liberación, tomar conciencia de que somos personas libres, a la fraternidad, a la acogida y la actitud de diálogo con todo el mundo.
Nos toca transmitir una experiencia vivida y además hacerlo de forma que los demás la entiendan. No podemos transmitir la fe del mismo modo que hace 30 años.
El testimonio cristiano está entre el deber y lo inevitable: “hay de mí si no evangelizara”. No es un deber que se impone de fuera, sino que es algo que me resulta inevitable. La cuestión es cómo damos ese testimonio, si somos cansinos, añorantes,… Es imposible no transmitir en nuestros ambientes: por el mero hecho de convivir con otros, ellos están sacando sus propias conclusiones de qué es el cristianismo a partir de nuestra forma de comunicarlo.
Habría que revisar cuáles son los motivos que nos llevan a evangelizar. Estamos estresados y obsesionados con llegar a todos y transmitir, quizá más por miedo a quedarnos solos, a cerrar congregaciones,… Puede que también busquemos el reconocimiento de nuestro bien hacer, el éxito de nuestro esfuerzo de cara al patio
Sólo podemos anunciar a Jesús si estamos convencidos de que es el ingrediente que le falta a las personas y a la sociedad en conjunto.
El elemento esencial del testigo de la fe es el vivir enamorado de Cristo. Mostrar que la religión no es una obligación, sino un enamoramiento.
Ser testigo no es hacer propaganda, sino vivir de tal forma que nuestra vida no se entienda sin una relación con Dios. No hay que ser superhombres o supermujeres, sino transparentar al que vive en nosotros, por eso el pobre y el frágil muchas veces es el mejor testigo de la fe.
Tendríamos que preguntarnos por qué no brota de nosotros espontáneamente esa transmisión de la fe y del amor recibido de Dios. Hoy en día, se pide autenticidad, poder reconocer los fallos y pedir perdón habitualmente, sin problema y no tapar los errores. Nuestras debilidades pueden ser un aspecto positivo en nuestra evangelización, ver como las vivimos cristianamente
Deberíamos recuperar la naturalidad de la experiencia cristiana. La religión debe ser una dimensión normal de la vida.
Saber, poder y tener.
Tenemos que manifestarnos como personas con una vida de profundidad, crítica, de alegría y que libera y crea un mundo más justo.
En relación con el testimonio comunitario nos señaló también el camino del amor entre nosotros. “Mirad cómo se aman”: si no convence el amor entre estas personas, no habrá nada que lo haga. Este es el testimonio a dar como grupos, el amor entre nosotros.
Si la gente no va a los espacios cristianos, tenemos que salir a la calle a buscar a los laicos. La naturalidad de la fe, solo se logra haciendo que sea natural en la calle. El laico da testimonio viviendo la misma vida que los demás, pero de forma diferente, porque Jesús nos hace vivir de otra manera. Por otro lado, hemos de ser críticos con y entre nosotros mismos.
El evangelio habla de la evangelización, con cosas pequeñísimas: sal, luz, levadura y semilla. Es una cuestión de cantidad en nuestra labor, sino de calidad. Hay que utilizar la cantidad justa para no estropear “la comida”. No hace falta mucha gente, ni muchos medios, ni mucha palabrería. La sal da sabor a la comida y nosotros a la sociedad. No se nota la sal, el foco de luz, la levadura, la semilla,… y sin embargo, son bien patentes los efectos de su presencia. No es tanto el hacernos un volumen o cantidad determinados, sino ser capaces de desaparecer fermentando la sociedad.A la mañana de hoy, que terminamos con una pequeña reunión por grupos en las que compartimos qué es lo que ha cambiado la fe en nuestra vida y las dificultades que encontramos para transmitirla, ha seguido una tarde muy relajada.
Nos hemos dado una buena caminata por el centro de Madrid visitando y recordando la vida de Claret en esta ciudad. Los misioneros que nos han acompañado nos la han contado con todo lujo de detalles: sus idas y venidas a predicar a las parroquias, conventos, a revisar la impresión de sus escritos, sus dificultades con la Reina, algún intento de atentado,…
Para terminar el día, concierto de Álvaro Fraile que con su ritmo y su humor, ha puesto el broche final de este día, bien exprimido. Ahora toca descansar.

Madrid, Domingo 3 de Noviembre-2013Tras el desayuno, hemos empezado rápidamente con una pequeña oración y el testimonio de fe de cuatro seglares del movimiento en los ámbitos en los que viven y trabajan: la sanidad, la política, la vida matrimonial, el arte.
Paco, concejal del Ayuntamiento de Málaga: nos explica que no está en política por vocación, sino por circunstancias de la vida. Su vocación es trabajar más bien es su profesión de Trabajador Social. En 2007 el PP le plantea unirse a ellos en un puesto de gestión y por designación directa y tiempo después el alcalde le plantea presentarse en su equipo a las elecciones municipales. Aunque su primera idea es decir que no, por todo aquello a lo que se tendría que enfrentar, lo ha ido discerniendo en familia y con su comunidad, viendo en la política una posibilidad de ampliar su campo de acción al servicio de los demás. Se ha responsabilizado de la Concejalía de Bienestar Social y durante esa época no le daba tiempo a asimilar todo lo que vivía a diario, ya que se tenía que hacer presente, en nombre del Ayuntamiento, en todas las situaciones de dolor en la ciudad. Además se encuentra con gente que le odia sólo por el partido en el que milita, no por lo que es como persona. Procura hacer presente a Dios, sin hablar específicamente de él. Intenta huir de los contravalores de lo cristiano, huyendo de cámaras y todo lo que sea protagonismo y llevar los valores evangélicos a la política. Desde este verano es concejal de Urbanismo y Vivienda, y aun habiéndole asignado un campo complicado, confían en él por la forma de trabajar, por la humildad. Paco sigue poniéndose en las manos del Padre, que le lleva donde quiere, prestando siempre un servicio a su ciudad.
Luis, enfermero: aunque le costó encontrar su lugar en el mundo, por fin lo encontró dejando que Dios le llevara a dónde él quisiera: probó en el ejército, la ingeniería y por fin empieza enfermería. Empieza a trabajar nada más terminar. En el Hospital 12 de Octubre, en el que tenía una posición laboral muy cómoda, sin responsabilidades, pero la abandonó hace unos 8 años por trabajar en un hospital nuevo, cambiar una rutina y unos hábitos establecidos hace muchos años y en la que no es fácil que se acepte algo nuevo.
Disfruta con su trabajo, a pesar de que son muchas horas y mucho esfuerzo. La cruz que a él le toca vivir, puesto que trabaja en quirófano, es muy dura y difícil de llevar. A veces son casos de violencia de género que mueren en quirófano. Sabe que Dios le ha puesto ahí para vivir ese tipo de situaciones, que sólo puede sobrellevar gracias a la ayuda de Dios.
La cantidad de horas que comparte con los compañeros, son para él otro campo de trabajo. Tiene que estar con alumnos, compartiendo su experiencia a través de la docencia, algo que le gusta mucho, pero que también le requiere el esfuerzo de prepararse.
Gerardo y Cristina, matrimonio con cinco hijos: La familia es un lugar privilegiado para dar vivir la fe y transmitirla. El Papa Francisco la reseña como una responsabilidad ineludible. Para transmitir la fe hay que vivirla y lo que no se vive se pierde, así que primero hablan de cómo la viven. No han vivido conversiones “impresionantes”, sino que ambos la han recibido de sus familias como algo habitual, pero sí que han tenido un encuentro personal con Jesús.
Ven cómo la fe les hace moverse y “entrenarse” de forma continua y recibir formación. Por cuestión de vocación sienten que lo suyo es ser Seglar Claretiano. Buscan que sus hijos no sólo vayan que ir a catequesis, sino que vean que sus padres también vas a catequesis. Gracias a la fe hacen frente a las dificultades, a la discapacidad intelectual de su segundo hijo, enfermedades, presiones laborales,… y también por la fe entienden que tienen que dar testimonio en lo laboral, lo social y lo familiar. Para ellos sus hijos, son más bien hijos de Dios y tendrán que salir al mundo y moverse en él.
Pero todo esto no se puede hacer sin amor. Invitan a transmitir la fe desde el ejemplo, las acciones, y sobre todo, mediante el corazón transformado por Jesús.
Joaquín Núñez, actor: “el que quiera ser el primero, que sea el último”. Descubrió la importancia de las parábolas. Montó su propio grupo de teatro, donde dirige, escribe guiones e interpreta, haciendo sobre todo obras sobre temas solidarios. Un día le llegó un papelón, el de Mateo, personaje por el que ha ganado un Goya. Sus compañeros de trabajo estaban extrañados de que fuera creyente y él les invitaba a vivir su vida desde el amor de Dios, algo más alucinógeno que cualquier sustancia. Ha recibido unos cuantos premios, incluido un Goya, pero para él, por encima de todo está la Palabra, que es la que le da sentido a su vida. Cantar, actuar, la vida, el evangelizar, son dones que Dios te da para que seas luz y sal del mundo.
Después hemos tenido un tiempo de diálogo y para compartir impresiones sobre el encuentro y experiencias y finalmente, hemos cerrado el encuentro con una Eucaristía muy participada, en la que además, Ana Lourdes, de la comunidad de la parroquia de El Pilar, de Tenerife, ha recibido el Ideario como miembro admitido en Seglares Claretianos. ¡Enhorabuena!¡Nos vemos en el próximo encuentro!

( Cronista: Rocío Guillén )