Luz María, que pertenece del grupo de misiones de la parroquia, nos cuenta su experiencia sobre la Festividad del Padre Claret que tuvo lugar el pasado 26 de Octubre.

¡Que gran día pasamos en nuestra querida Parroquia! Como colofón final, a un Octubre Misionero , lleno de  actividades y experiencias, en la Eucaristía celebrábamos un triple motivo de alegría: la Festividad del Padre Claret, nuestro padrito, una Acción de Gracias por la reciente beatificación de 16 mártires claretianos y el envío de los Agentes de Pastoral de la Parroquia a sus distintas misiones.
Con una procesión solemne comenzaba esta fiesta. El cuadro de nuestros beatos, seguido de 16 velas rojas, representando a cada uno de ellos y siendo portadas por los distintos grupos parroquiales, mientras todos cantábamos el himno a los mártires claretianos, fue entronizado a los pies del altar para presidir desde allí el resto de la celebración. Fue símbolo de lo que vino ocurriendo después, una Parroquia, una Familia unida y misionera que celebra con entusiasmo sus fiestas.
La Palabra, enviándonos a misionar también a nosotros, a comprobar en persona, como AMAR MERECE LA VIDA. El envío de los Agentes de Pastoral, de todas esas personas que día a día, van dejando un poquito de su vida en cumplir con esta tarea. Una homilía sentida, muy significativa, con canto incluido, que nos trasladó aún más si cabe a la vida y ejemplo de quienes hoy festejábamos.
Nuestra querida Parroquia del Pilar, vibró, con emoción hasta el último canto de la misma y con un espontáneo y sonoro  ¡VIVA EL PADRE CLARET!
Como la familia que somos, a continuación, celebramos un ágape, en el que compartir, comentar, ponernos al día,  festejar… Son días en los que al terminar, mientras se recoge el patio, o se termina de limpiar la última esquinita tarareando canciones de la Eucaristía, uno sólo puede dar gracias por cada uno de los miembros de nuestra comunidad parroquial.